Noticias
Al terminar la temporada, el material de esquí no se guarda “sin más”: se prepara para pasar varios meses parado sin oxidarse, resecarse ni deformarse. Unos pocos pasos marcan la diferencia entre empezar el invierno con el equipo listo o con sorpresas desagradables. Las claves son limpiar bien esquís, botas y accesorios, aplicar una capa gruesa de cera de almacenamiento sin rascar para proteger la base y los cantos, y elegir un lugar fresco, seco y estable para guardarlo. Además, conviene revisar el estado de cantos, base y fijaciones, secar completamente los botines y guardar las botas ligeramente abrochadas para que no pierdan forma. Esta guía ofrece pasos concretos, consejos prácticos y respuestas a las dudas más frecuentes sobre almacenamiento entre temporadas.
Cuidado de tus botas de esqui, cada una de las partes y como mantenerlas en perfecto estado
Descubre las diferencias entre los esquís SL y GS, cómo cambia su comportamiento en pista y qué modelo de competición elegir según tu nivel y tipo de conducción.